Estuve a punto de hallarte en la entereza
del entusiasmo y el exordio
de tu genuina forma de amarme.
El fervor de nuestra dicha
ha sido menos galante y más breve que la bocanada
de un gélido aire.
Estuve a punto de asistir a la gemación de tus corales,
al desarrollo de la gema que más tarde
se convirtiera en flor.
He exhortado a las gaviotas de la mañana
a que vinieran en tu búsqueda
cuando las gasas de algodones blancas
que tus ternuras acariciaban
aún olían a jabones y a mar.
Tu candela ya no alumbra desde nuestra cama
suspiros de común espacio.
¿Acaso buscas la expiación a tu culpa?
¿Acaso existen para tu amor epítetos vivos?
Entre sus adjetivos,
no hallo sino la efervescente
floración de un espejismo que galopa
hacia la catarsis de nuestra hecatombe.
del entusiasmo y el exordio
de tu genuina forma de amarme.
El fervor de nuestra dicha
ha sido menos galante y más breve que la bocanada
de un gélido aire.
Estuve a punto de asistir a la gemación de tus corales,
al desarrollo de la gema que más tarde
se convirtiera en flor.
He exhortado a las gaviotas de la mañana
a que vinieran en tu búsqueda
cuando las gasas de algodones blancas
que tus ternuras acariciaban
aún olían a jabones y a mar.
Tu candela ya no alumbra desde nuestra cama
suspiros de común espacio.
¿Acaso buscas la expiación a tu culpa?
¿Acaso existen para tu amor epítetos vivos?
Entre sus adjetivos,
no hallo sino la efervescente
floración de un espejismo que galopa
hacia la catarsis de nuestra hecatombe.
Última edición: