José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Detrás de los espejismos
anda un viento con cicatrices... descalzo
donde los silencios amordazan al grito
y la espuma de la ola es estrella que brilla
amordazando la fe tenaz
donde las ideas arden...
Pecados que desatoran la tierra
diablos camuflados de salvadores
siguen portando la cruz
y crucifican con sigilo las palabras.
¡Ay, Hernández, Lorca, Alberti
sangre humana vertida sobre tierra oscura.
Cuánto mar olvidado y cuánta tinta,
de tintero de espesa muerte, nos regalasteis;
pero sigue la inmundicia cabalgando en plaza desierta.
Corazones alimentando a pies almidonados
derechos violados de forma simple
no tienen cuerpo, ni respiran;
diles tú Benedetti cuánto sufre un preso con grilletes.
No es farándula, ¿verdad Cernuda?
vienen enarbolando la bandera
emblema de odio que el amor olvida.
En la oscuridad de la noche fría
al pueblo embaucan con cantinelas
llenas de odio, hasta el pan se avergüenza
de tenerlas como señas.
Imperceptible oleaje de cadenas
donde el circo desabriga
fantasmas de orbe agitada
caminando por caminos de estrellas
y nosotros por piedras.