Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
En la cascada unánime de tu rostro,
se coagulan las burbujas,
y la lluvia reposa,
se suspende,
hiberna en las cuevas del aire.
Es ahí donde el polvo no llega,
no humedece su leve ascenso,
ni la escarcha paraliza su caída.
Polvo y agua, enemigos acérrimos,
se tatúan tu nombre,
el vivo punto del conflicto,
acaso muerto, si el espejo se cubre con arena,
arena en la mirada,
en la flor de mis sueños sin raíces,
en esa curvatura tan lejana,
en mi mundo tan recto,
se escurre entre mis dedos
esa
arena
quieta
ahora sí
en el fondo
del tiempo
devuelve mi reflejo
se coagulan las burbujas,
y la lluvia reposa,
se suspende,
hiberna en las cuevas del aire.
Es ahí donde el polvo no llega,
no humedece su leve ascenso,
ni la escarcha paraliza su caída.
Polvo y agua, enemigos acérrimos,
se tatúan tu nombre,
el vivo punto del conflicto,
acaso muerto, si el espejo se cubre con arena,
arena en la mirada,
en la flor de mis sueños sin raíces,
en esa curvatura tan lejana,
en mi mundo tan recto,
se escurre entre mis dedos
esa
arena
quieta
ahora sí
en el fondo
del tiempo
devuelve mi reflejo