Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Espejos traviesos
pueblan mis sueños
reflejando tu risa
que agoniza,
desayuno un adiós
todos los días,
el mismo,
que se repite
como mi té de canela,
cargo tu recuerdo
sobre mi espalda
y ando y ando
por estas calles
que te nombran,
nadie tuvo la culpa
de tu marcha,
bebo una copa
de olvido
y escribo para mí
este poema.
pueblan mis sueños
reflejando tu risa
que agoniza,
desayuno un adiós
todos los días,
el mismo,
que se repite
como mi té de canela,
cargo tu recuerdo
sobre mi espalda
y ando y ando
por estas calles
que te nombran,
nadie tuvo la culpa
de tu marcha,
bebo una copa
de olvido
y escribo para mí
este poema.