Gabriel Bust
Poeta recién llegado
Vos buscas mi cariños, ansiosa que te ame,
vos que ya no recibes una muestra de amor,
pretendes que mi vida se una a la tuya
queriendo protegerme y darme tu calor.
Comprendo, si comprendo, lo mucho que has sufrido
quizás tu alma gemela, cansada de penar,
busque unirse a mi alma un poco envejecida
y olvidando el pasado, volver a comenzar.
Hay surcos en mi vida, causados por el tiempo,
heridas incurables que jamás cerraran,
por eso no esperaba hallar nueva alegría,
ni pensaba ahora que me pudiesen amar.
Me ofreces tu cariño, prométeme una dicha,
la dicha que buscaba y que nadie mas me dio.
¿Acaso podré amarte si me azotó la vida?
¿Acaso podré creerte si mi fe casi murió?
Espera, ten paciencia, no te prometo nada,
solo quiero que pidas a Dios nuestro señor,
que mire nuestras vidas, llenas de desengaños
y nos de en el ocaso su santa bendición.
vos que ya no recibes una muestra de amor,
pretendes que mi vida se una a la tuya
queriendo protegerme y darme tu calor.
Comprendo, si comprendo, lo mucho que has sufrido
quizás tu alma gemela, cansada de penar,
busque unirse a mi alma un poco envejecida
y olvidando el pasado, volver a comenzar.
Hay surcos en mi vida, causados por el tiempo,
heridas incurables que jamás cerraran,
por eso no esperaba hallar nueva alegría,
ni pensaba ahora que me pudiesen amar.
Me ofreces tu cariño, prométeme una dicha,
la dicha que buscaba y que nadie mas me dio.
¿Acaso podré amarte si me azotó la vida?
¿Acaso podré creerte si mi fe casi murió?
Espera, ten paciencia, no te prometo nada,
solo quiero que pidas a Dios nuestro señor,
que mire nuestras vidas, llenas de desengaños
y nos de en el ocaso su santa bendición.