Espérame ahí
Donde aún perdura la inocencia,
donde tus ojos sean claros espejos de los míos
y hayan aprendido a hablar sin palabras.
donde el engaño no soporte la mirada de la verdad,
donde la amistad se muestre desnuda de apariencia
y florezca en su más pura naturaleza.
Donde los poetas no mueran nunca más de desencanto.
Espérame en ese lugar donde el amor es amor y no pretende ser otra cosa.
Donde un te quiero no se rompa en los labios
nada más pronunciarse.
Espérame ahí
en el limbo de los inocentes,
donde la ternura
cicatrice esta herida de muerte.
Espérame ahí
entre las gaviotas,
jugando a ser niños
que mecen las olas
en su primer beso con sabor a sal.
Espérame ahí
en aquel rincón donde me dijiste
que eras: la verdad.