_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
Cuando pueda divisar a mi mi princesa,
sea en la lluvia, sea en primavera,
vendrá con la tarde una tormenta,
de rayos detenidos ante ella,
esperando la lágrima en el piso,
el breve beso de su falda de raso,
su caricia profunda y traicionera,
para triturar con luces al ocaso,
con vientos como cantos que
su alma arrullen, con lluvias
que golpeen el parnaso, que alimenten
las aguas que a lo lejos fluyen.
Y cuando la luna pálida
asome su cuerpo avergonzada,
de con su luz iluminar
el dolor de su mirada,
mis ojos húmedos han
de ser mi lampara hacia ella,
portales en los que su belleza
imperecedera permanezca impresa.
No olvidare ya tu cara de ninfa,
agraciada cual el lirio, terrible
cual letal veneno, ni el candor de vuestras
manos linfas, suaves como la escarcha
y ardientes como el fuego...
Sebastien.
sea en la lluvia, sea en primavera,
vendrá con la tarde una tormenta,
de rayos detenidos ante ella,
esperando la lágrima en el piso,
el breve beso de su falda de raso,
su caricia profunda y traicionera,
para triturar con luces al ocaso,
con vientos como cantos que
su alma arrullen, con lluvias
que golpeen el parnaso, que alimenten
las aguas que a lo lejos fluyen.
Y cuando la luna pálida
asome su cuerpo avergonzada,
de con su luz iluminar
el dolor de su mirada,
mis ojos húmedos han
de ser mi lampara hacia ella,
portales en los que su belleza
imperecedera permanezca impresa.
No olvidare ya tu cara de ninfa,
agraciada cual el lirio, terrible
cual letal veneno, ni el candor de vuestras
manos linfas, suaves como la escarcha
y ardientes como el fuego...
Sebastien.
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