Roque Meryn
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando llegue la noche, sal de tu habitación,
reposa tu cuerpo en el escalón del corredor,
mira al cielo y cierra tus ojos solo una vez,
y ábrelos lentamente mientras las estrellas
en lo alto comienzan a salir de distintos puntos.
Apaga el mechero que refleja las paredes
que guardan tu intimidad, tus sueños.
Respira el aire fresco que golpea tu espíritu
no pierdas detalle del alba que asoma a lo lejos
ni de las nubes que se transforman en imágenes
que alimentaran tu sonrisa apasionadamente.
Ahora, cierra tus ojos y no los habrás
mi sentimiento conducirá tu regreso a la cama
no tengas miedo, no le are daño a tu esperanza
solo cuéntame tus temores que te daré paz,
solo dibújame tus anhelos, que sabre interpretarlos
regálame tan solo un suspiro de tus perlas
para que conduzcan mi regreso tranquilamente,
¿Sabes? No quiero preocuparte pero estoy agotado,
porque la noche fue tan rápida que ni me sentiste
solo roce tus labios con la punta de la flecha del amor.
Lamento que llegue el amanecer encanto.
Porque la travesía fue adorarte como una reina
y no hice nada más que eso, ¡y soy feliz!
Ya que solamente deseo ser amante de tu paraíso
¡Si solo tuyo mi amor!, de nadie mas.
