Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
Cuando el tiempo me elevó sobre la infancia,
mis huesos recrecieron doloridos;
me fuí, bajo mi pie, de aquella estancia,
donde muros eran blancos conocidos.
El sueño, se durmió en la inteligencia.
Dormí; para soñar, que despertando,
el sueño fue tan sólo la evidencia,
de que el mundo, aún me seguía esperando.
mis huesos recrecieron doloridos;
me fuí, bajo mi pie, de aquella estancia,
donde muros eran blancos conocidos.
El sueño, se durmió en la inteligencia.
Dormí; para soñar, que despertando,
el sueño fue tan sólo la evidencia,
de que el mundo, aún me seguía esperando.