Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
[center:8f7e80b21d]La tarde se torno con un suave gris tornasolado,
dejo su mirada fija en la distancia crepuscular,
la brisa mece suavemente sus cabellos celestiales,
cabellos de tonos carmesí como mi mirada infantil.
De gris esta la hermosura cuando nace la ilusión,
invitando a ser violada con un pensamiento de ternura,
con una migaja de caricia en la penumbra de mi vida,
dejando en mi boca su perfume de mujer infinita.
Corría la noche vertiginosa tras de ella en sus andanzas,
deprisa daba sus pasos de mujer enamorada y taciturna,
me miro desolado y tendió sus manos con ternura
llamándome a inventar el amor en una tarde de tono gris.[/center:8f7e80b21d]
dejo su mirada fija en la distancia crepuscular,
la brisa mece suavemente sus cabellos celestiales,
cabellos de tonos carmesí como mi mirada infantil.
De gris esta la hermosura cuando nace la ilusión,
invitando a ser violada con un pensamiento de ternura,
con una migaja de caricia en la penumbra de mi vida,
dejando en mi boca su perfume de mujer infinita.
Corría la noche vertiginosa tras de ella en sus andanzas,
deprisa daba sus pasos de mujer enamorada y taciturna,
me miro desolado y tendió sus manos con ternura
llamándome a inventar el amor en una tarde de tono gris.[/center:8f7e80b21d]