Julius 1200
Poeta fiel al portal
La belleza rendida al testigo
voltea en la dirección esperada.
El báculo cae, necesariamente se
tamiza en trozos de manos crispadas.
Por fin, tañida ya en odios y quejas,
leo el rencor en la amarga mirada.
Y aunque clame hoy por una esperanza
ignoro mis fundamentos.
Y aunque tu cuerpo derrame vida, ignoro
lo terrible que es no poder amarte...
Ignoro tu resignación de amarme en el
tenaz silencio.
Y al ser incierto testigo de tus palabras,
fustigo ese odio que no redime
a la espera de un milagro que lo castigue.
voltea en la dirección esperada.
El báculo cae, necesariamente se
tamiza en trozos de manos crispadas.
Por fin, tañida ya en odios y quejas,
leo el rencor en la amarga mirada.
Y aunque clame hoy por una esperanza
ignoro mis fundamentos.
Y aunque tu cuerpo derrame vida, ignoro
lo terrible que es no poder amarte...
Ignoro tu resignación de amarme en el
tenaz silencio.
Y al ser incierto testigo de tus palabras,
fustigo ese odio que no redime
a la espera de un milagro que lo castigue.