Cuando el viento y la lluvia,
sin otra fantasía,
hayan limpiado mi corazón
de flor y de canción,
de mis ojos fluirán
riachuelos de tristeza
donde flotarán
pedazos de ternura...
Me sentiré desnuda
de tu amor perdido,
etérea, desacada
como una flor marchita...
Y andaré sin fin
en el pequeño jardín
donde nos citabamos
con tu bufanda en mi cuello...
Iré a llorar mi pena
releyendo Verlaine
las noches de invierno
y de luna amarga.
Cuando el viento y la lluvia,
sin otra fantasía,
hayan limpiado mi corazón,
quedará la felicidad...
Para nuevo viaje
para otro futuro
sobre blanca página
a vivir y escribir.
©