Gastón Salinas
Poeta recién llegado
Aun ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte, es que tenerte sería como si lloviese en el desierto, llenarías de esperanzas a éste corazón seco; al verte llegar observo que repartes destellos de seducción será tu cabello o tu sonrisa tan peculiar, esa que cierra tus ojos cuándo es de verdad. Vales más que todo el dinero del mundo y del poco que tengo, vales tanto para mi alma, que nada la consuela cuando pasa el tiempo y te extraña, incluso me animaría a decirte, que vales más que mi propia vida porque sin ti es como morirse. Tengo un camino para ofrecerte a mi lado lleno de rosas y aves volando, seguro si miras para abajo verás puros obstáculos pero si miras al frente verás un arcoíris esperando, dame tu mano y acompáñame hasta el horizonte te atreves? Respóndeme en privado y nadie se enterará si así lo quieres. Para variar contarte quisiera que si viniera un ángel y me dijera que con él me fuera a cambio de tu felicidad, lo único que le pediría es que me puedas olvidar. Que me quieras como quiero es mi deseo y mayor anhelo, aunque no sé si pasará algún día te lo tenía que decir por si lo olvidas. Esperar que pase el tiempo es lo que me queda, y esperarte a ti para que se detenga; aunque las horas y los años pasen y solo en mis pensamientos me acompañes, pasado todo ese tiempo podré decir que te quiero más que antes y te espero por siempre aquí