Rafaela Deroy
Poeta recién llegado
Tengo esperanza que sean
tus cabellos que me ahoguen
como el mar ahoga mi cuerpo;
extraviarme en el camino
de tus huellas
y entallar el contorno
de tu figura,
dibujar con mis manos
el borde de tus labios,
de tus ojos,
de tus formas
y penetrar como un volcán
en tus poros y diluirme
en tus venas, en tu sangre.
Me extasió del perfume de tu piel
como cada unas de mis fantasías,
porque somos:
lluvia y pasión,
tempestad y deseo,
eres calma en torbellino,
eres ternura en fogosidad,
desearía amarte y a la misma vez
adorarte como un Dios,
como un ser delicado
de sueños límpidos;
reclamo el calor de tu cuerpo
que como brasa hace arder mi corazón
y asfixia mis penas en tus quejidos,
buscaría saborear el néctar
que me brinda tus labios
que hacen que pierda la razón
y me estremece en mis ocasos.
Siempre serás mi apasionamiento y mi deseo,
y mi anhelo es ser tu fortaleza,
en tus noches de intranquilidad,
ser el ardor de tus ojos,
el deleite de tus labios
y especialmente la amante
en tus sueños.
tus cabellos que me ahoguen
como el mar ahoga mi cuerpo;
extraviarme en el camino
de tus huellas
y entallar el contorno
de tu figura,
dibujar con mis manos
el borde de tus labios,
de tus ojos,
de tus formas
y penetrar como un volcán
en tus poros y diluirme
en tus venas, en tu sangre.
Me extasió del perfume de tu piel
como cada unas de mis fantasías,
porque somos:
lluvia y pasión,
tempestad y deseo,
eres calma en torbellino,
eres ternura en fogosidad,
desearía amarte y a la misma vez
adorarte como un Dios,
como un ser delicado
de sueños límpidos;
reclamo el calor de tu cuerpo
que como brasa hace arder mi corazón
y asfixia mis penas en tus quejidos,
buscaría saborear el néctar
que me brinda tus labios
que hacen que pierda la razón
y me estremece en mis ocasos.
Siempre serás mi apasionamiento y mi deseo,
y mi anhelo es ser tu fortaleza,
en tus noches de intranquilidad,
ser el ardor de tus ojos,
el deleite de tus labios
y especialmente la amante
en tus sueños.
Última edición por un moderador: