Llegaste a mi...
Y marcaste un tiempo donde alas tenía
Donde juntos los dos alegremente volábamos
Y planeando suavemente la brisa acariciábamos
Y los sueños entre nosotros como blancas nubes se deslizaban
Día y noche con los dos alegremente estaban
Te marchaste ...
Y el sol en el día tristemente miraba
Y en la noche la luna desconsoladamente lloraba
Y ahora aunque en la noche la luna vagamente ilumina mis sueños
Sueños que en el día el sol en cenizas convertía
Me quedaba con la noche porque aunque en sueños vagamente te tenía
Esperanzas...
ya no me importa el sol aunque con su calor mis sueños desvanecía.
Y me quedo con la noche porque en ella, aunque en sueños oníricamente te tenía.