Espinas
Entre aquellas palabras
que nunca murieron,
tengo espinas clavadas,
que por amar brotaron.
Tus labios se fueron...
Los sueños volaron...
Pero tus tiernos besos se quedaron,
y en el fondo de mi alma florecieron.
Amada montaña, quieta y lejana.
Yo siempre recorro
tu armonioso paisaje,
y poso mis ojos
entre tu follaje,
pero nunca mis manos.
Montaña de recuerdos
abandonados y mudos,
pero siempre amados.
Desvanece los muros de mi corazón;
latidos golpeados,
heridos y solos,
tristes y olvidados.
Mujer de blancas colinas,
de altas laderas,
de flores blancas
y enredaderas.
Quitalde a mis recuerdos tus espinas,
que lentas y agudas,
mi amor asesinas...
G g
Entre aquellas palabras
que nunca murieron,
tengo espinas clavadas,
que por amar brotaron.
Tus labios se fueron...
Los sueños volaron...
Pero tus tiernos besos se quedaron,
y en el fondo de mi alma florecieron.
Amada montaña, quieta y lejana.
Yo siempre recorro
tu armonioso paisaje,
y poso mis ojos
entre tu follaje,
pero nunca mis manos.
Montaña de recuerdos
abandonados y mudos,
pero siempre amados.
Desvanece los muros de mi corazón;
latidos golpeados,
heridos y solos,
tristes y olvidados.
Mujer de blancas colinas,
de altas laderas,
de flores blancas
y enredaderas.
Quitalde a mis recuerdos tus espinas,
que lentas y agudas,
mi amor asesinas...
G g