Erzebeth Thunder
Poeta recién llegado
Mi sendero está empinado.
Valle rocoso de mi pensamiento,
Regresa por lo que ha pasado
Si mi alma te enmiendo.
No digo que mis ojos, tus puertas sean.
Me ahogan las mentiras y el frío,
Desenvainando mi hierro para que tu me veas,
Mis lágrimas tirando al río...
Muriendo cada noche por la hipocresía,
No puedo mostrar mis alas
Porque ya no quieres ver mi fantasía.
La agonía y el ego me duelen
Mas no pienso rendirme,
Aunque poco a poco, me asesinen
Yo sabré defenderme.
Nadie dijo en vano que me lamento,
Si lo hago es por mi ira, mi infierno;
Y lloro, lloro de sentimiento
Por que no me escuchen mi sufrimiento.
Larga la vida al valiente,
Que se enfrenta al enorme miedo
Y tal vez acabe mi tristeza, si he de ya no verte.
Guerreros somos y peleamos,
Ante la desdicha y la descepción.
Andando el sendero desconfiados
A que un día se aparesca la opresión.
Tirano destino irrebersible sin compasión
Deja mi alma en libertad de la amargura,
Amargura que causa muerte y desesperación.
Y mi espíritu en libre camino, donde lo mundano augura...
Valle rocoso de mi pensamiento,
Regresa por lo que ha pasado
Si mi alma te enmiendo.
No digo que mis ojos, tus puertas sean.
Me ahogan las mentiras y el frío,
Desenvainando mi hierro para que tu me veas,
Mis lágrimas tirando al río...
Muriendo cada noche por la hipocresía,
No puedo mostrar mis alas
Porque ya no quieres ver mi fantasía.
La agonía y el ego me duelen
Mas no pienso rendirme,
Aunque poco a poco, me asesinen
Yo sabré defenderme.
Nadie dijo en vano que me lamento,
Si lo hago es por mi ira, mi infierno;
Y lloro, lloro de sentimiento
Por que no me escuchen mi sufrimiento.
Larga la vida al valiente,
Que se enfrenta al enorme miedo
Y tal vez acabe mi tristeza, si he de ya no verte.
Guerreros somos y peleamos,
Ante la desdicha y la descepción.
Andando el sendero desconfiados
A que un día se aparesca la opresión.
Tirano destino irrebersible sin compasión
Deja mi alma en libertad de la amargura,
Amargura que causa muerte y desesperación.
Y mi espíritu en libre camino, donde lo mundano augura...