Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Hacía tiempo que los periódicos y televisiones hablaban de crisis económica. Parados por doquier maldecían este presente sin futuro, indignados.
José casi tenía los cincuenta y nunca había trabajado Recientemente falleció su madre y ahora se aventuraba a vivir de los ahorros que le quedó en una suculenta cuenta bancaria. Llevaba años haciendo las mismas rutinas: Cada mañana se arreglaba y bajaba al bar de la esquina, sorbía su café sin prisas mientras escuchaba sin empatía lo mal que se estaba poniendo todo. Fumaba dos cigarros y se retiraba a casa cual tortuga en su caparazón. Vivía de espaldas a la realidad, en su vida sólo había presente.
Un día le llamaron del banco porque debía la luz y otros gastos A partir de entonces, cabizbajo y desaliñado como si no fuera él, empezó a engrosar la fila del comedor social de Caritas: ¡Nunca quiso luchar!.
José casi tenía los cincuenta y nunca había trabajado Recientemente falleció su madre y ahora se aventuraba a vivir de los ahorros que le quedó en una suculenta cuenta bancaria. Llevaba años haciendo las mismas rutinas: Cada mañana se arreglaba y bajaba al bar de la esquina, sorbía su café sin prisas mientras escuchaba sin empatía lo mal que se estaba poniendo todo. Fumaba dos cigarros y se retiraba a casa cual tortuga en su caparazón. Vivía de espaldas a la realidad, en su vida sólo había presente.
Un día le llamaron del banco porque debía la luz y otros gastos A partir de entonces, cabizbajo y desaliñado como si no fuera él, empezó a engrosar la fila del comedor social de Caritas: ¡Nunca quiso luchar!.
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