martín ceja avalos
Poeta recién llegado
ESPLENDOR DE AMOR
Fantásticamente, el sortilegio de tus lindos ojos cafés fue suficiente para trocar mí alma,
y verter mis sentimientos todo, en lo más profundo de tu absoluta sensualidad,
porque bella tú estas mí amor, en esta noche de Octubre,
en donde el romanticismo de la luna llena
R ebujando ésta la venustidad de tú cuerpo vida mía, mientras que yo,
lentamente deslizo de tú cuerpo el blanco y transparente Jámate,
que entre luces de plata lunar, y sombras de pasiones,
dejas tú mí amor entrever la sedosidad de tú piel desnuda
que me insita a ludir tú piel con mí piel
en el mágico lecho de la playa
A brigando calidamente nuestros extasiados cuerpos por la brisa marina,
y donde neptuno, no pudo callar nuestro ardiente Idilio.
Ya que con el fragor de las Olas, nos susurraba con ternura al oído,
que la noche en la playa, se postergaría ardientemente
en la arena llena de besos y de carisias; así, así
solos tú y yo mí amor mí mágica y adorada
N ereida; amor, abrásame fuerte cariño mío; besame
Así, Así mí amor, como solo tú sabes conjugar el éxtasis,
con el misticismo de la playa y la gloría bendita de tus besos vida mía.
Más sin embargo, ahora cariño mío, que la calida arena envolvió
tú celestial cuerpo, el mágico esplendor de tú sensualidad
se transformo en un remanso del paroxismo de nuestro
embelesado amor, porque la Luna siempre se embriaga
románticamente de tú venustidad
C ubriendo con sus rallos de plata lunar toda tú voluptuosa sensualidad,
para que así, el vaho de tú cuerpo, se mezcle con la brisa del mar
formando con ello una excitante fragancia de pasiones sublimadas,
que invulnerables permanecen sempiternamente
en todos mis sentidos, para evocar mediática mente
en mí corazón, cada ardiente instante de nuestro límpido
I dilio amor mío, y es que tus dulces labios mí amor,
al trocar lo más profundo de mí alma, vuelco yo en ti
todo mí existir en el calor de tú piel desnuda,
que ineluctablemente me extasía grávidamente
de tú sensual amor, por lo tanto cariño mío,
yo te are mía en tu desnudez, con tu linda coquetería,
solo mía mí reina, mía y de nadie más, y yo,
navegare en el mar de tus pasiones.
Y con el vahear de tu angelical cuerpo mí linda diosa del
A mor, yo levantare las anclas de todas mis ilusiones para que tu
le des el rumbo a todas tus ardientes pasiones,
mientras que yo mí amor, al neviscar lentamente
en tú mágica sensualidad, la tertulia de nuestras
almas enamoradas suspiraran de Amor
al compás del vaivén de las olas que nos acaricia
con mucho romanticismo, consumiendo así lentamente
a la eternidad con tú celestial frenesí mí amor.
Amor amor. Mí lindo amor;
te amo. Te amo.
TE AMO.
F undiré mí alma en tú dulce piel desnuda
Mí reina, y juntos tú y yo mí amor,
Envueltos en tú ardiente sensualidad
R efncontraremos la pasión que esta
Perdida en lo más recóndito de
Nuestros corazones y en mí alma
A mor mío, y yo por mí parte, te cubriré
De miles de besos mí reina linda, hasta
Consumir miles de eternidades en la dulce
N ecesidad, de extasiar cada momento en
Que yo estoy por siempre junto a ti mí
Amor ludiendo tú piel y mí piel, en tú sensualidad
C ariño mío, amor, mí amor, dime tú para que
Quiero yo la vida, sí yo ya vivo por
Siempre extasiado en la gloría
I nfinita de tus candentes besos mí
Cielo, adorando por siempre la
Coquetería de tú sonrisa y tu ardiente y
A pasionada sensualidad mí amor,
Mí bendita musa del amor, sublime
Toda tú mí amor, te amo mí amor
Te amo. Mí diosa.
T E A M O.
TOMADO DEL LIBRO
UN BRINDIZ CON CUPIDO.
DE MARTÍN CEJA AVALOS.
Fantásticamente, el sortilegio de tus lindos ojos cafés fue suficiente para trocar mí alma,
y verter mis sentimientos todo, en lo más profundo de tu absoluta sensualidad,
porque bella tú estas mí amor, en esta noche de Octubre,
en donde el romanticismo de la luna llena
R ebujando ésta la venustidad de tú cuerpo vida mía, mientras que yo,
lentamente deslizo de tú cuerpo el blanco y transparente Jámate,
que entre luces de plata lunar, y sombras de pasiones,
dejas tú mí amor entrever la sedosidad de tú piel desnuda
que me insita a ludir tú piel con mí piel
en el mágico lecho de la playa
A brigando calidamente nuestros extasiados cuerpos por la brisa marina,
y donde neptuno, no pudo callar nuestro ardiente Idilio.
Ya que con el fragor de las Olas, nos susurraba con ternura al oído,
que la noche en la playa, se postergaría ardientemente
en la arena llena de besos y de carisias; así, así
solos tú y yo mí amor mí mágica y adorada
N ereida; amor, abrásame fuerte cariño mío; besame
Así, Así mí amor, como solo tú sabes conjugar el éxtasis,
con el misticismo de la playa y la gloría bendita de tus besos vida mía.
Más sin embargo, ahora cariño mío, que la calida arena envolvió
tú celestial cuerpo, el mágico esplendor de tú sensualidad
se transformo en un remanso del paroxismo de nuestro
embelesado amor, porque la Luna siempre se embriaga
románticamente de tú venustidad
C ubriendo con sus rallos de plata lunar toda tú voluptuosa sensualidad,
para que así, el vaho de tú cuerpo, se mezcle con la brisa del mar
formando con ello una excitante fragancia de pasiones sublimadas,
que invulnerables permanecen sempiternamente
en todos mis sentidos, para evocar mediática mente
en mí corazón, cada ardiente instante de nuestro límpido
I dilio amor mío, y es que tus dulces labios mí amor,
al trocar lo más profundo de mí alma, vuelco yo en ti
todo mí existir en el calor de tú piel desnuda,
que ineluctablemente me extasía grávidamente
de tú sensual amor, por lo tanto cariño mío,
yo te are mía en tu desnudez, con tu linda coquetería,
solo mía mí reina, mía y de nadie más, y yo,
navegare en el mar de tus pasiones.
Y con el vahear de tu angelical cuerpo mí linda diosa del
A mor, yo levantare las anclas de todas mis ilusiones para que tu
le des el rumbo a todas tus ardientes pasiones,
mientras que yo mí amor, al neviscar lentamente
en tú mágica sensualidad, la tertulia de nuestras
almas enamoradas suspiraran de Amor
al compás del vaivén de las olas que nos acaricia
con mucho romanticismo, consumiendo así lentamente
a la eternidad con tú celestial frenesí mí amor.
Amor amor. Mí lindo amor;
te amo. Te amo.
TE AMO.
F undiré mí alma en tú dulce piel desnuda
Mí reina, y juntos tú y yo mí amor,
Envueltos en tú ardiente sensualidad
R efncontraremos la pasión que esta
Perdida en lo más recóndito de
Nuestros corazones y en mí alma
A mor mío, y yo por mí parte, te cubriré
De miles de besos mí reina linda, hasta
Consumir miles de eternidades en la dulce
N ecesidad, de extasiar cada momento en
Que yo estoy por siempre junto a ti mí
Amor ludiendo tú piel y mí piel, en tú sensualidad
C ariño mío, amor, mí amor, dime tú para que
Quiero yo la vida, sí yo ya vivo por
Siempre extasiado en la gloría
I nfinita de tus candentes besos mí
Cielo, adorando por siempre la
Coquetería de tú sonrisa y tu ardiente y
A pasionada sensualidad mí amor,
Mí bendita musa del amor, sublime
Toda tú mí amor, te amo mí amor
Te amo. Mí diosa.
T E A M O.
TOMADO DEL LIBRO
UN BRINDIZ CON CUPIDO.
DE MARTÍN CEJA AVALOS.
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