Antes, pasabas a cada rato...
para darme un beso.
Ahora, no vienes...
parece que estas enferma.
No te preocupes, yo iré.
Hiciste tantos depósitos
en el banco de mi amor,
que voy a entregar tus retiros...
Tu fortuna inconmensurable
me ha hecho rico también...
Las hojas marchitas de tu piel dan paso a los colores sonrojados del amanecer...
Y las espinas blancas de tu ser muestran la crisálida de una nueva mujer...
En las contorsiones
que no te dejan dormir
estará siempre el beso mío...
Para que puedas vivir.
Antes, pasabas a cada rato.
Ahora, tú y yo hasta el fin...
para darme un beso.
Ahora, no vienes...
parece que estas enferma.
No te preocupes, yo iré.
Hiciste tantos depósitos
en el banco de mi amor,
que voy a entregar tus retiros...
Tu fortuna inconmensurable
me ha hecho rico también...
Las hojas marchitas de tu piel dan paso a los colores sonrojados del amanecer...
Y las espinas blancas de tu ser muestran la crisálida de una nueva mujer...
En las contorsiones
que no te dejan dormir
estará siempre el beso mío...
Para que puedas vivir.
Antes, pasabas a cada rato.
Ahora, tú y yo hasta el fin...