Pasaron por esas noches, de intensos laboratorios azules…
tras esa música santa, que agrupaba a las palmeras...
pasaron por turbinas de las impaciencias,
por colectores de explicaciones
y el carrete de los doce besos…
por esos hombres que hablan solos, mientras me equivoco…
y no sabemos,
si seremos el nuevo hemisferio,
bajo aquellas constelaciones de tinta….
Pusieron de nuevo,
sus ojos en alas de mariposas,
un café entre los pollos;
algún poema en el ámbar.
Abrieron centauros, sus escotillas;
mientas moluscos, cerraban heridas…
y marchaban, silbando, los esqueletos...
tras esa música santa, que agrupaba a las palmeras...
pasaron por turbinas de las impaciencias,
por colectores de explicaciones
y el carrete de los doce besos…
por esos hombres que hablan solos, mientras me equivoco…
y no sabemos,
si seremos el nuevo hemisferio,
bajo aquellas constelaciones de tinta….
Pusieron de nuevo,
sus ojos en alas de mariposas,
un café entre los pollos;
algún poema en el ámbar.
Abrieron centauros, sus escotillas;
mientas moluscos, cerraban heridas…
y marchaban, silbando, los esqueletos...