magdalena33
Poeta recién llegado
insesantemente
me hablaba el inconciente
palabras confusas, incoherentes.
Profundamente conmovida
mi alma repetía
si son realidad o mentira
las casualidades de la vida.
Yo leía el lenguaje de los locos
en los potes de las cremas,
en la televisión,
en la radio.
Amenazas de muerte
decían : ¡te vas!, ¡te vas!
aún viajando en un bus,
sudor frio, rostro pálido
y unas ganas de bajarme
paradero tras paradero.
Crei hasta en lo imposible,
el antricristo,
la marca,
hasta en la posibilidad de leer la mente...
Era el centro del mundo
en mi universo paralelo
y fue sólo frente a otro enfermo
que me sentí comprendida
la tarde que llegue al hospital
inundada de voces,
enloquecida.
me hablaba el inconciente
palabras confusas, incoherentes.
Profundamente conmovida
mi alma repetía
si son realidad o mentira
las casualidades de la vida.
Yo leía el lenguaje de los locos
en los potes de las cremas,
en la televisión,
en la radio.
Amenazas de muerte
decían : ¡te vas!, ¡te vas!
aún viajando en un bus,
sudor frio, rostro pálido
y unas ganas de bajarme
paradero tras paradero.
Crei hasta en lo imposible,
el antricristo,
la marca,
hasta en la posibilidad de leer la mente...
Era el centro del mundo
en mi universo paralelo
y fue sólo frente a otro enfermo
que me sentí comprendida
la tarde que llegue al hospital
inundada de voces,
enloquecida.
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