Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí me tienes,
tan cansada de pensarte,
adolorida por tu ausencia,
exhausta de inventarte,
creando de ti, una enredadera,
que entrelaza locura y fantasía,
aferrándose fuerte a esta esquizofrenia,
que me causa tu nombre.
Voy pariendo mentiras,
de mi mente tan fértil
y adoptando de ti, otras,
las cuales las recibo,
con los ojos cerrados
y la lógica descompuesta,
para creérmelas,
para hacerlas mías,
para sentirme bien.
Aquí estoy,
extasiada con la brillantez de tu mente,
con tus ojos tristes y tu cara de niño,
idiotizada con el recuerdo de tus besos,
con tu sensibilidad para no herirme,
con toda tu luz que intentas esconder
pero que por tus ojos escapa.
Aquí me tienes,
esperando por ti,
esperando que cualquier día,
vuelva a ser como el jueves aquel.
tan cansada de pensarte,
adolorida por tu ausencia,
exhausta de inventarte,
creando de ti, una enredadera,
que entrelaza locura y fantasía,
aferrándose fuerte a esta esquizofrenia,
que me causa tu nombre.
Voy pariendo mentiras,
de mi mente tan fértil
y adoptando de ti, otras,
las cuales las recibo,
con los ojos cerrados
y la lógica descompuesta,
para creérmelas,
para hacerlas mías,
para sentirme bien.
Aquí estoy,
extasiada con la brillantez de tu mente,
con tus ojos tristes y tu cara de niño,
idiotizada con el recuerdo de tus besos,
con tu sensibilidad para no herirme,
con toda tu luz que intentas esconder
pero que por tus ojos escapa.
Aquí me tienes,
esperando por ti,
esperando que cualquier día,
vuelva a ser como el jueves aquel.