Cesar Romero
Poeta recién llegado
Retraída la balsa sobre mi espalda,
espasmo de cardumen azuzado,
Letargo del Índigo.
Te alcanzo con la lentitud de la sombra en el agua.
Me rindo, me quejo en tu vientre de esta casa sin reloj,
pasan pisadas como segunderos,
evaden la ruina, nadie llama en el pórtico.
La gata sobre el marco de la ventana,
Registra el polvo, le hace jeroglíficos a su soledad.
Tú también te retraes,
¿Qué desgracia nos ha robado el tiempo?
Me llamas allí, tendida.
Tus manos capturan mi volumen,
hacen que me apague en tus senderos.
espasmo de cardumen azuzado,
Letargo del Índigo.
Te alcanzo con la lentitud de la sombra en el agua.
Me rindo, me quejo en tu vientre de esta casa sin reloj,
pasan pisadas como segunderos,
evaden la ruina, nadie llama en el pórtico.
La gata sobre el marco de la ventana,
Registra el polvo, le hace jeroglíficos a su soledad.
Tú también te retraes,
¿Qué desgracia nos ha robado el tiempo?
Me llamas allí, tendida.
Tus manos capturan mi volumen,
hacen que me apague en tus senderos.