Ni esta noche, ni ninguna más...
Esta noche no,
esta noche flotan vaporosos mis suspiros,
mis dedos de espino
rasgan las caricias, los vacíos,
esas distancias insalvables entre tú y yo,
esas miradas que aún coexisten
en planos y universos diferentes,
en algún tiempo y en cualquier espacio,
en los satélites inertes
de un cielo muy negro, como tu pelo lacio,
negro como tus ojos de carbonado
o como tu amor, ya viciado.
Esta noche vierto en el aire mi tristeza,
palpo con tus manos mi locura,
y con presteza,
te presto mi mellada dentadura
erosionada del roce de tus labios,
de sus mentiras, de sus agravios.
Esta noche no,
esta noche se descuelgan las estrellas,
por tirolinas de polvo cósmico,
lluvia, rayos, centellas,
vapores tóxicos, de tu amor contaminado,
y yo hundido no, pero sí tocado.
Esta noche, aligeraré el peso
de alguno de mis hoy errores, otrora besos,
forzaré a mi almohada a sincerarse,
hasta que me susurre mi torpeza,
me recuerde mi descrédito,
y me robe el mérito de mis sueños,
de tu fingida belleza.
Esta noche te extraño a mi lado,
esta noche necesito tus brazos,
un único beso, una única mirada,
creo que me gané un final distinto,
pero para creer, ya hay dioses variopintos.
Y tú, diosa de la mentira,
diosa de la infidelidad. ¡Maldita seas!
Tu alrededor maleas,
mi amor desprecias,
maldita puta. ¡Tan fácil me dejas!
Tan fácil es olvidar estos años,
en los que yo sangraba por tí,
por cogerte de la mano
y ahora solo soy un extraño,
pues tus besos cambiaron de dueño,
de buenas a primeras,
de la noche a la mañana,
y yo sangro,
de nada tengo ganas,
me pinto las ojeras,
remarco mis lágrimas
y tú te abres de piernas.
Asi que esta noche no,
esta noche follaremos en mi eterno sueño,
pero esta noche no,
tú no serás tú, ni yo seré yo.
.esta noche flotan vaporosos mis suspiros,
mis dedos de espino
rasgan las caricias, los vacíos,
esas distancias insalvables entre tú y yo,
esas miradas que aún coexisten
en planos y universos diferentes,
en algún tiempo y en cualquier espacio,
en los satélites inertes
de un cielo muy negro, como tu pelo lacio,
negro como tus ojos de carbonado
o como tu amor, ya viciado.
Esta noche vierto en el aire mi tristeza,
palpo con tus manos mi locura,
y con presteza,
te presto mi mellada dentadura
erosionada del roce de tus labios,
de sus mentiras, de sus agravios.
Esta noche no,
esta noche se descuelgan las estrellas,
por tirolinas de polvo cósmico,
lluvia, rayos, centellas,
vapores tóxicos, de tu amor contaminado,
y yo hundido no, pero sí tocado.
Esta noche, aligeraré el peso
de alguno de mis hoy errores, otrora besos,
forzaré a mi almohada a sincerarse,
hasta que me susurre mi torpeza,
me recuerde mi descrédito,
y me robe el mérito de mis sueños,
de tu fingida belleza.
Esta noche te extraño a mi lado,
esta noche necesito tus brazos,
un único beso, una única mirada,
creo que me gané un final distinto,
pero para creer, ya hay dioses variopintos.
Y tú, diosa de la mentira,
diosa de la infidelidad. ¡Maldita seas!
Tu alrededor maleas,
mi amor desprecias,
maldita puta. ¡Tan fácil me dejas!
Tan fácil es olvidar estos años,
en los que yo sangraba por tí,
por cogerte de la mano
y ahora solo soy un extraño,
pues tus besos cambiaron de dueño,
de buenas a primeras,
de la noche a la mañana,
y yo sangro,
de nada tengo ganas,
me pinto las ojeras,
remarco mis lágrimas
y tú te abres de piernas.
Asi que esta noche no,
esta noche follaremos en mi eterno sueño,
pero esta noche no,
tú no serás tú, ni yo seré yo.