Esta noche, en sueños, te veré desnuda;
navegaré tu cintura, toda tu carne,
bajo la luz de la luna.
Tus besos serán el viento
que destrozará mis velas,
el timón, la brújula...
Una vez más perderé el norte
y buscaré en tus ojos la estrella polar;
si la encuentro volveré a creer en tí,
y en mí.