Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gustan esas palabras tan positivas que dices,
que todo marcha bien...
es maravilloso oír decir eso,
-porque en mi vida todo marcha mal-.
No te lo quise decir
pues me dio miedo romper este encanto tan bonito
de tenerte aquí en esta silla
junto a la fuente de las aves.
Aquí nos besamos la primera vez,
¿recuerdas?.
Fue en verdad lindo poder encontrar tus labios
y volverme eterno ante la nada.
¿Sabes?
Ahora que lo pienso bien,
tú no estás viva.
El último recuerdo que tengo de ti
es la vez en que sepultada
vi mi existencia en el cementerio.
-No te lo quise decir porque
ya no sabía en qué creer-.
Estabas viva,
alegre y radiante,
con esos labios tan rojos
y tus ojos azules mirándome,
prestando atención a las muchas cosas que te decía.
¡Qué alegre me sentía!
No me importaba nada.
Solos en el parque.
Solos en el mundo entero.
¡Qué perfecto era este momento!
y mi alma en tu alma fueron.
De pronto encontré la antigua libreta de versos
y le abrí en la página
del intimo secreto,
para leerte lo que siempre quise decirte
después de tanto silencio.
Ya no estabas...
todo era sin tiempo,
estaba dormido
creyendo estar
despierto.
que todo marcha bien...
es maravilloso oír decir eso,
-porque en mi vida todo marcha mal-.
No te lo quise decir
pues me dio miedo romper este encanto tan bonito
de tenerte aquí en esta silla
junto a la fuente de las aves.
Aquí nos besamos la primera vez,
¿recuerdas?.
Fue en verdad lindo poder encontrar tus labios
y volverme eterno ante la nada.
¿Sabes?
Ahora que lo pienso bien,
tú no estás viva.
El último recuerdo que tengo de ti
es la vez en que sepultada
vi mi existencia en el cementerio.
-No te lo quise decir porque
ya no sabía en qué creer-.
Estabas viva,
alegre y radiante,
con esos labios tan rojos
y tus ojos azules mirándome,
prestando atención a las muchas cosas que te decía.
¡Qué alegre me sentía!
No me importaba nada.
Solos en el parque.
Solos en el mundo entero.
¡Qué perfecto era este momento!
y mi alma en tu alma fueron.
De pronto encontré la antigua libreta de versos
y le abrí en la página
del intimo secreto,
para leerte lo que siempre quise decirte
después de tanto silencio.
Ya no estabas...
todo era sin tiempo,
estaba dormido
creyendo estar
despierto.