Porque abriste los ojos
justo
cuando yo pasaba.
Porque seguiste tu camino
y yo seguí el tuyo, y al alcanzarte
te hablé y te gusté
me hablaste y me gustaste.
Porque me miraste y se detuvo el tiempo
y eternamente te miré
y vimos sin ver lo que hoy nos une:
el alma
Porque ya no quisiste irte, ni yo alejarme
me reconociste, te reconocí
y nos dimos cuenta
que en otro tiempo y en otro lugar
fuimos uno.
Quisimos querernos, pero ya nos queríamos
intentamos estar juntos
y jamás
habíamos estado separados.