Estaciones de los sábados
El mismo canto simple de zorzales,
Me trae tu respiro desde lejos.
Como si amanecieran tus reflejos,
Flotando entre los iris matinales.
Me trae tu respiro desde lejos.
Como si amanecieran tus reflejos,
Flotando entre los iris matinales.
Acaso te delatan los umbrales
Como si llegaras siempre con el viento,
Y aunque no te vea amor, siempre te siento
alumbrándome entre designios celestiales.
Como si llegaras siempre con el viento,
Y aunque no te vea amor, siempre te siento
alumbrándome entre designios celestiales.
Ya no existen tiempos siderales
ni medidas que abarquen lo infinito.
No sirve desandar por lo ya escrito,
para entender los caminos proverbiales.
ni medidas que abarquen lo infinito.
No sirve desandar por lo ya escrito,
para entender los caminos proverbiales.
Una voz derrumbó los ventanales
Y otra voz entendió el sutil mensaje.
Lo demás, ya sabes, fue un viaje
Un sólo ir, ya sin temores irreales.
Y otra voz entendió el sutil mensaje.
Lo demás, ya sabes, fue un viaje
Un sólo ir, ya sin temores irreales.
Sólo nos queda sostener los ideales,
Siempre alguien entenderá tanta locura.
Deja al mundo guardando la cordura
Sube a este tren, de luna sin cristales.
Siempre alguien entenderá tanta locura.
Deja al mundo guardando la cordura
Sube a este tren, de luna sin cristales.
Y cuando despertemos amor, en las sensuales
estaciones de los sábados en vela.
Mírame, mírame que aunque nos duela
entenderemos, porqué cantan los zorzales.
estaciones de los sábados en vela.
Mírame, mírame que aunque nos duela
entenderemos, porqué cantan los zorzales.
Marino Fabianesi