sergio morales araya
Poeta recién llegado
Oigo mis pasos al andar
en el inevitable silencio de mi memoria,
pensando en el tiempo en que las hojas danzan
en otoño al caer.
Se acerca el viento, susurra al oído
entre lo natural y lo estético,
lo bello que se encuentra hoy el invierno.
Tibio se sienten los rayos de sol
ante la prolifera mañana de dos enamorados
que se besan mientras una lluvia
purifica sus almas.
Cae las hojas una tras otras
las mariposas asoman,
es ocaso de invierno
en busca del apogeo de un nuevo comienzo.
Oh mi dulce primavera risueña
en tus flores escucho... shhh que bello es;
Pintan mis manos un claro atardecer
bajo la luz de luciérnagas que esperan la noche.
Llegas verano de sol radiante
de flores que nacen y viven en jardín,
las hojas se prestan a bailar
ante el coqueteo del viento y la brisa marina.
Allí vuelves a mirar
con los pasos al andar
una hoja nuevamente danza,
mientras perpetúas un viejo recuerdo
que hace florecer un nuevo otoño al pasar.
en el inevitable silencio de mi memoria,
pensando en el tiempo en que las hojas danzan
en otoño al caer.
Se acerca el viento, susurra al oído
entre lo natural y lo estético,
lo bello que se encuentra hoy el invierno.
Tibio se sienten los rayos de sol
ante la prolifera mañana de dos enamorados
que se besan mientras una lluvia
purifica sus almas.
Cae las hojas una tras otras
las mariposas asoman,
es ocaso de invierno
en busca del apogeo de un nuevo comienzo.
Oh mi dulce primavera risueña
en tus flores escucho... shhh que bello es;
Pintan mis manos un claro atardecer
bajo la luz de luciérnagas que esperan la noche.
Llegas verano de sol radiante
de flores que nacen y viven en jardín,
las hojas se prestan a bailar
ante el coqueteo del viento y la brisa marina.
Allí vuelves a mirar
con los pasos al andar
una hoja nuevamente danza,
mientras perpetúas un viejo recuerdo
que hace florecer un nuevo otoño al pasar.