Raúl Cerdeño
Poeta recién llegado
ESTADO DE ESPERA
Surge espontaneo en mi mente
un murmullo que cautiva mis sentidos.
Algo concreto y tan insistente
como dar vueltas en el tiovivo,
un susurro sincero, que no miente.
Instantes que me siento jaranero
marchitaban algunos desapercibidos.
No he querido jamás ser un grosero,
pero hace tiempo que me ha parecido
que pueden dar por culo al mundo entero,
en momentos que me he sentido herido.
Por no haber sido nunca justiciero,
acerte a seguir siempre mi camino
sin rencor, sin odio pero entero,
sin tener que mojar mi pena en vino.
A veces, esos pensamientos aciertan
a entrometerse en mi tranquilidad
y en otras sin apenas darme cuenta,
cuando estoy con más fragilidad,
intentan joderme la vida entera.
Soy un aprendiz de casi todo
más nunca seré maestro de nada,
quizás hoy esté inspirado y sólo
puedo hacer lo que me de la gana,
como enterrar esas ideas en el lodo.
Soñaré despierto lo que quiera,
manejando a mi antojo sensaciones
que puedan parecer tan verdaderas,
que sabré que no son alucinaciones
pero si son, un estado de espera.
Raúl Cerdeño
Surge espontaneo en mi mente
un murmullo que cautiva mis sentidos.
Algo concreto y tan insistente
como dar vueltas en el tiovivo,
un susurro sincero, que no miente.
Instantes que me siento jaranero
marchitaban algunos desapercibidos.
No he querido jamás ser un grosero,
pero hace tiempo que me ha parecido
que pueden dar por culo al mundo entero,
en momentos que me he sentido herido.
Por no haber sido nunca justiciero,
acerte a seguir siempre mi camino
sin rencor, sin odio pero entero,
sin tener que mojar mi pena en vino.
A veces, esos pensamientos aciertan
a entrometerse en mi tranquilidad
y en otras sin apenas darme cuenta,
cuando estoy con más fragilidad,
intentan joderme la vida entera.
Soy un aprendiz de casi todo
más nunca seré maestro de nada,
quizás hoy esté inspirado y sólo
puedo hacer lo que me de la gana,
como enterrar esas ideas en el lodo.
Soñaré despierto lo que quiera,
manejando a mi antojo sensaciones
que puedan parecer tan verdaderas,
que sabré que no son alucinaciones
pero si son, un estado de espera.
Raúl Cerdeño