Gotean lágrimas,
en las dos cuevas,
que son mis cuencas,
y se calcifican,
formándose,
estalactitas
y estalagmitas,
que se prolongan
y se acoplan,
convirtiéndose,
en mi mirada,
fría, helada,
translúcida,
petrificada,
con la forma,
casi oculta,
de la Luna ,
nueva.