HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Estallido del alma
Un dolor prolongado siento,
será el desdén de que todo pasa y nada queda;
pasa la felicidad envuelta de abandono
y queda la sed eterna de libertad.
No hay que respirar, todo contaminado.
No hay que beber, toda agua contaminada.
No hay luz, las fuentes de energía estalladas.
No hay nada, ni mis esperanzas.
No hay trabajo, no hay sueldo ni sueño.
El sueño me lo robaron, cerrando colegio
y universidad, mataron a mi padre y madre.
No hay nada, tengo sueños, pero esos no son míos.
Me robaron a mis hermanos
al no tener medicinas en el hospital.
Me robaron mis derechos, por ser de pueblo,
por ser de campo, por ser el sin poder.
Sin nada y con sueños arrebatados,
surge en mí el estallido,
el grito ensordecedor de libertad,
es el estallido del alma, el grito de amor.