cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Estamos empapados bajo la regadera
el sueño espantado, ambos semidesnudos.
A tu seno en mi piel le tomó unos segundos
ponerme alerta para sentir fuerza y buena madera.
Con mis dedos aparto tu cabello mojado
pero tu no quieres aflojar al abrazo.
Con delicadeza te he levantado
para regresar a lecho paso a paso.
A cada tramo un candente beso.
Protestando te aferras a mi, empapada.
Hasta que rendida por el embeleso
desenvainas mi espada.
Te miro despacio, no me corre prisa cuando te poseo,
zanjas el espacio que nos separa incrementando el deseo.
Tu piel aunque mojada mana ese aroma tan cautivante
que mi alma embrujada, ya no se resiste un instante.
Amaneceremos enredados no lo dudes
aunque ya ha empezado la semana, ya es lunes.
No importa nada, salvo el intercambio conjunto,
hasta quedar saciados ignoraremos cualquier otro punto.
el sueño espantado, ambos semidesnudos.
A tu seno en mi piel le tomó unos segundos
ponerme alerta para sentir fuerza y buena madera.
Con mis dedos aparto tu cabello mojado
pero tu no quieres aflojar al abrazo.
Con delicadeza te he levantado
para regresar a lecho paso a paso.
A cada tramo un candente beso.
Protestando te aferras a mi, empapada.
Hasta que rendida por el embeleso
desenvainas mi espada.
Te miro despacio, no me corre prisa cuando te poseo,
zanjas el espacio que nos separa incrementando el deseo.
Tu piel aunque mojada mana ese aroma tan cautivante
que mi alma embrujada, ya no se resiste un instante.
Amaneceremos enredados no lo dudes
aunque ya ha empezado la semana, ya es lunes.
No importa nada, salvo el intercambio conjunto,
hasta quedar saciados ignoraremos cualquier otro punto.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd