vronte
Poeta infiel al portal
Solos
Tan vulnerables y pequeños
lanzados a un infinito,
oscilando entre sol y hielo;
anhelando una eterna comunión
hacia un objeto de amor eterno,
y sentir de vuelta el aliento,
despidiendo para siempre el dolor,
el silencio y desespero.
Vivir sintiendo la tibieza de ser correspondidos
a pesar de los vaivenes y destinos.
Inocentes y humanas peticiones,
la voz de los amigos, de la amada y el paisaje
la ternura de una espera,
coronada con la llegada de una estrella.
Y al final, al comienzo o en el medio…
cae la noche,
una risa grave y monocorde
nos remece…
los queridos se han marchado,
o la amada languidece;
el paisaje se diluye…
y nuestra alma lo padece…
Unos gritan a la vez que se retuercen.
Otros callan y adolescen en secreto…
Los primeros añoran los recaten,
y los otros aguardan el renacimiento del afecto
Pero ambos sí comparten,
que todo finaliza, que todo se deshace…
Y si fuiste afortunado, aunque fuese un mero instante
acepta en valentía y sonrisa de semblante,
que aunque todo se diluya,
la fortuna te besó por un instante.
Tan vulnerables y pequeños
lanzados a un infinito,
oscilando entre sol y hielo;
anhelando una eterna comunión
hacia un objeto de amor eterno,
y sentir de vuelta el aliento,
despidiendo para siempre el dolor,
el silencio y desespero.
Vivir sintiendo la tibieza de ser correspondidos
a pesar de los vaivenes y destinos.
Inocentes y humanas peticiones,
la voz de los amigos, de la amada y el paisaje
la ternura de una espera,
coronada con la llegada de una estrella.
Y al final, al comienzo o en el medio…
cae la noche,
una risa grave y monocorde
nos remece…
los queridos se han marchado,
o la amada languidece;
el paisaje se diluye…
y nuestra alma lo padece…
Unos gritan a la vez que se retuercen.
Otros callan y adolescen en secreto…
Los primeros añoran los recaten,
y los otros aguardan el renacimiento del afecto
Pero ambos sí comparten,
que todo finaliza, que todo se deshace…
Y si fuiste afortunado, aunque fuese un mero instante
acepta en valentía y sonrisa de semblante,
que aunque todo se diluya,
la fortuna te besó por un instante.