Estampa de Otoño

Ramiro Deladanza

Un mensajero austral.
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Estampa de Otoño

Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.

Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero buscando fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.

Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza

3
 
Última edición:
"El hábito no hace al monje" ya conoces ese dicho;
puede, alguna persona tener muchos libros en casa, para mostrarlos y que digan que es intelectual cuando llegan sus visitas, y no ha leído ninguno;
puedes ir a una casa humilde, sin nada que tenga a la vista, pero está la palabra para charlar, y cuanta sabiduría y conocimientos puedes encontrar en quien menos lo esperabas, me ha sucedido.
Un poema de gran calidad y enseñanza.
Gracias por compartirlo, Ramiro

Gracias a ti Margarita por tu elocuente comentario... un enorme abrazo viaje a Temuco... Ramiro
 
En realidad me impactó tu poema Ramiro, pues nunca es oro todo lo que reluce, ese violinista fue apreciado por alguien, y seguro fue feliz, porque se valora más la sinceridad que la hipocresía, prefiero un amigo que no tres falsos, tu poema es una gran realidad, habla de las apariencias, esas que se desnudan solas cuando llegan a sus casas con las manos vacías.
Mis estrellas.

Cuantos libros han dejado de escribirse
con enormes valores que estimar
y cuantas cosas han dejado de decirse
que jamás en la vida se podrán escuchar.

enormemente agradecido Martita por tu reflexivo comentario, un enorme abrazo austral viaje hasta tu tierra... Ramiro
 
Estampa de Otoño


Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.


Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero busca la fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.


Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza


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Me trasladaste a ese instante de otoño...yo me habría quedado escuchando el jazz.. hasta me pareció escucharlo entre el caminar de las gentes... y aplaudo junto con el hombre del escaño...
gracias Ramiro...
un abrazo
Margot
 
Estampa de Otoño


Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.


Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero busca la fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.


Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza


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Un espectáculo de música quedando impregnado en un otoño acompañado de sus ojos , bellamente plasmado con tales imágenes que encantan , amigo realmente impresionas con cada verso , muy bueno.
Un gusto pasar por aquí , nos vemos , cuídate.
 
Me trasladaste a ese instante de otoño...yo me habría quedado escuchando el jazz.. hasta me pareció escucharlo entre el caminar de las gentes... y aplaudo junto con el hombre del escaño...
gracias Ramiro...
un abrazo
Margot

muchísimas gracias Margot por tu encantador comentario, viajen con mucho cariño mis abrazos desde Santiago a Mulchen, tierra hermosa de nuestro sur... :::hug::: Ramiro
 
Un espectáculo de música quedando impregnado en un otoño acompañado de sus ojos , bellamente plasmado con tales imágenes que encantan , amigo realmente impresionas con cada verso , muy bueno.
Un gusto pasar por aquí , nos vemos , cuídate.


agradecido siempre de tus tiernos comentarios Ana Elizabeth, viajen hasta la tierra del sol mis saludos australes... Ramiro
 
Que hermosos versos Ramiro, realmente buenos, sumen al lector en sus letras y cada imagen se va dibujando en la mente hasta completar el paisaje con su música. Abrazos sinceros desde Costa Rica y todas las estrellas mi amigo.

muchas gracias Monje, ¡muchas gracias!... tus comentarios siempre me motivan, recibe un enorme abrazo austral... Ramiro
 
Estampa de Otoño


Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.


Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero busca la fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.


Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza


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Maravilloso poema, Ramiro, de una sensibilidad musical única, me llega bien profundo tu versar...

Abrazos y aplausos en el delinear de una suave escala de saxo tenor....

Jazzbear
 
Precioso tu otoño de ciudad Ramiro, pero te invito a gustar del otoño en un pueblo o ciudad pequeña, con gran cantidad de vegetación, respirando el aire puro y viendo el cielo de noche...
Un abrazo y FELIZ 2011 :)
 
Estampa de Otoño

Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.

Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero buscando fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.

Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza

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Ramiro
Y en el músico, en el poeta,
en el ser humano sensible
siempre hay sueños que trazar
mientras vuelan las hojas de otoño...
hermoso leerte y visualizar las
escenas que tu pluma describe.
Estrellas y un abrazo.
Ana
 
Mmmm Ramiro...bonita estampa, el otoño tan lleno de magia con sus colores, las hojas cubriendo el piso y su ruido al pisarlas que recuerdan que es parte del pasado de esos árboles que nos dan tanta vida, bonita estampa!!, hace tanto que no te leía, un besote...Neny
 
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Un hombre sentado en un escaño…
respira el humo turquesa de un cigarrillo,
apreciando el surgimiento de rascacielos
tienen agujas grandes en su ultimo piso;
seguro es la suplica del arquitecto,
fugaz postal de sus sueños,
buscando pinchar una estrella.

Abundante construcción y cemento,
secos ecos sin sentimiento por la escasez;
¡improvisadamente! suena una música…
un hombre joven, tocando un saxofón
como llamando a la razón,
tonada en ¡fa! su música…¡admiren el arte!
no todo es hormigón, trenes y carreteras…
también hay notas melodiosas y vida
sueños del artista callejero buscando fama,
por ahora solamente…
en su sombrero tintinean unas monedas.

Nada detiene al músico…
aunque abundan el ruido de bocinas,
y los motores estridentes de automóviles y buses…
mujeres bellas y hombres ocupados desfilan,
marchan por una vereda recta, algunos escuchan sordos
sin poner atención a su maravilloso jazz,
el hombre observador del escaño lo aplaude…
no va por lo recto aprecia las curvas
tan imperfectas del arte, de inigualable belleza,
como oscilante vuelo armónico…
renovación y caída que dibujan unas hojas de otoño.


Ramiro Deladanza

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Ramiro amigo!! que bella estampa de otono hasplasmado en tus versos, un placer leerte, saludos con abrazos
 

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