Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
He vuelto a la carne y
a la ferocidad, los Dioses
están inanimados, dentro
de una botella naranja
contemplando a unas criaturas
que desconocen.
He vuelto a triturar tejidos
y sonreí mientras yo era
cómplice y esclava, mientras
me ponía otra vez los grilletes
y cerraba el candado.
Entraron en uno de esos
bares donde los focos son
rojos, teñidos, llegaron
con los rostros pintados
de mariposas de luto y
todo se volvió martirio
combinado con locura.
No existe en el mundo
un libre albedrío
!Qué difícil es cambiarlo
y luchar y seguir luchando!.
Acariciando células
llenas de hoyos, metidas
en planos diversos, calcando
con carbones, unos ojos
los ojos del padre que hoy
me niega.
Él se enamoró de una mísera
sirena deslavada, yo, según
un capítulo soy un híbrido, un
huracán rabioso, un tormento
acrílico.
Mi padre me da la espalda
mi padre era también un rey
y era la mitad del mismo rey
de siempre, mi padre aborreció
a su hermano, mi padre muere.
Que tangible se hace el cambio
mientras las violetas se ponen
opacas, cuanta pús comienza
a salir de latas donde un día
metieron atunes retorciéndose.
De una mesa, de una anciana
se despegan las estampillas
mojadas de todos los moribundos
abandonados, de todos los
esqueletos que chillan en comales
de todos los fantasmas que
malamente llamamos pasado.
He vuelto a los días de congeladores
donde envuelvo capullos de viejas
condenas, de viejas maldiciones
he vuelto a la tenacidad de caninos
que destrozan átomos sazonados
con miles de linternas.
''Adiós flores hermosas de los campos santos''.
a la ferocidad, los Dioses
están inanimados, dentro
de una botella naranja
contemplando a unas criaturas
que desconocen.
He vuelto a triturar tejidos
y sonreí mientras yo era
cómplice y esclava, mientras
me ponía otra vez los grilletes
y cerraba el candado.
Entraron en uno de esos
bares donde los focos son
rojos, teñidos, llegaron
con los rostros pintados
de mariposas de luto y
todo se volvió martirio
combinado con locura.
No existe en el mundo
un libre albedrío
!Qué difícil es cambiarlo
y luchar y seguir luchando!.
Acariciando células
llenas de hoyos, metidas
en planos diversos, calcando
con carbones, unos ojos
los ojos del padre que hoy
me niega.
Él se enamoró de una mísera
sirena deslavada, yo, según
un capítulo soy un híbrido, un
huracán rabioso, un tormento
acrílico.
Mi padre me da la espalda
mi padre era también un rey
y era la mitad del mismo rey
de siempre, mi padre aborreció
a su hermano, mi padre muere.
Que tangible se hace el cambio
mientras las violetas se ponen
opacas, cuanta pús comienza
a salir de latas donde un día
metieron atunes retorciéndose.
De una mesa, de una anciana
se despegan las estampillas
mojadas de todos los moribundos
abandonados, de todos los
esqueletos que chillan en comales
de todos los fantasmas que
malamente llamamos pasado.
He vuelto a los días de congeladores
donde envuelvo capullos de viejas
condenas, de viejas maldiciones
he vuelto a la tenacidad de caninos
que destrozan átomos sazonados
con miles de linternas.
''Adiós flores hermosas de los campos santos''.