Edgar Chile
Poeta recién llegado
Hoy que ya echo de menos
Tu aliento en mi cara,
Hoy que ya tengo deseos
De volver a comer de tu boca,
Hoy me invade la alegría
De saber que pronto
Estarás de nuevo en mis brazos.
Porque sentir esos tiernos labios,
Acariciar esa linda cara
Y admirar esos preciosos ojos,
Son lo mejor de esta vida,
Que no quiero que se acabe,
Porque eres mi mejor bebida.
Hoy se hace merecido
Todo el dolor,
Todo lo ya sufrido,
Porque el premio de estar a tu lado,
Es lo mejor que nunca tendré,
Que tengo y he tenido.
Porque de ti me bebo,
Y me emborracho de cariño,
Me emociono contemplando
Ese rostro tan vivo.
Y mis palabras se hacen cortas,
Al decir cuanto te deseo.
Porque no hay nada en el mundo,
Que iguale tal tesoro,
Que poner precio es indigno,
A Algo de tan inmenso valor.
De tal que es no tiene precio.
Tu aliento en mi cara,
Hoy que ya tengo deseos
De volver a comer de tu boca,
Hoy me invade la alegría
De saber que pronto
Estarás de nuevo en mis brazos.
Porque sentir esos tiernos labios,
Acariciar esa linda cara
Y admirar esos preciosos ojos,
Son lo mejor de esta vida,
Que no quiero que se acabe,
Porque eres mi mejor bebida.
Hoy se hace merecido
Todo el dolor,
Todo lo ya sufrido,
Porque el premio de estar a tu lado,
Es lo mejor que nunca tendré,
Que tengo y he tenido.
Porque de ti me bebo,
Y me emborracho de cariño,
Me emociono contemplando
Ese rostro tan vivo.
Y mis palabras se hacen cortas,
Al decir cuanto te deseo.
Porque no hay nada en el mundo,
Que iguale tal tesoro,
Que poner precio es indigno,
A Algo de tan inmenso valor.
De tal que es no tiene precio.