El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
¿Qué lugar le reservaste al conforme?
¿Nos cruzaremos en el cielo
con gente como nosotros?
¿Existirá todo eso?
¿Qué sitial
al que se hizo un rancho
al costado del camino empedrado de buenas intenciones,
esperando que el viento cambie?.
Que las cosas mejoren.
“¿Estaré listo para dejar esta tierra?”,
se preguntó justo
cuando abría la puerta para que entre la brisa.
Y al levantar la vista,
mirándolo fijo, allí estaba ella.
Encantadora,
silente.
Le sonrió con dulzura.
Un frío, de pronto,
sopló en su alma,
y aquel hombre se sintió muy solo.
Huérfano de soles
miró arriba y
dió dos pasos afuera.
Una mano sujeto su muñeca.
Era de noche.
(Silente: Silenciosa. (¿Existirá el término?))
¿Nos cruzaremos en el cielo
con gente como nosotros?
¿Existirá todo eso?
¿Qué sitial
al que se hizo un rancho
al costado del camino empedrado de buenas intenciones,
esperando que el viento cambie?.
Que las cosas mejoren.
“¿Estaré listo para dejar esta tierra?”,
se preguntó justo
cuando abría la puerta para que entre la brisa.
Y al levantar la vista,
mirándolo fijo, allí estaba ella.
Encantadora,
silente.
Le sonrió con dulzura.
Un frío, de pronto,
sopló en su alma,
y aquel hombre se sintió muy solo.
Huérfano de soles
miró arriba y
dió dos pasos afuera.
Una mano sujeto su muñeca.
Era de noche.
Sube a nacer conmigo,
hermano
No tienes quien te defienda,
Hijo de nadie.
Nadie,
nadie,
nadie
más que el viento.
hermano
No tienes quien te defienda,
Hijo de nadie.
Nadie,
nadie,
nadie
más que el viento.
(Silente: Silenciosa. (¿Existirá el término?))