veronica Giampietro
Poeta recién llegado
El paso se hace corto
en el trayecto de nuestras vidas,
en el camino de aquello incierto
en el alba de cada día.
Por eso cuando cae la noche
miro la luna con encanto,
porque no solo el sol es bello,
si no también lo es el otro astro.
Detengo la mirada un instante
observando la sabana celeste
cubiertas de blancas nubes
en la cual ella se esconde.
marcando el fin de cada día
y el comienzo de cada noche.
Detenidamente contemplé una estrella
la cual me sorprendió
con su luz y su hermosura,
pero comprendí que eras tú
que me observabas desde lejos...
Luego tu luz
acarició mi rostro;
y con ella cerré los ojos
hasta dormirme eternamente,
en el mundo que recorro
sin abismos,
sin lágrimas,
aquel mundo que encandila
mis pupilas al andar
a causa de la hermosa claridad
que tiene su esencia.
Pues es así que te amo.
en el trayecto de nuestras vidas,
en el camino de aquello incierto
en el alba de cada día.
Por eso cuando cae la noche
miro la luna con encanto,
porque no solo el sol es bello,
si no también lo es el otro astro.
Detengo la mirada un instante
observando la sabana celeste
cubiertas de blancas nubes
en la cual ella se esconde.
marcando el fin de cada día
y el comienzo de cada noche.
Detenidamente contemplé una estrella
la cual me sorprendió
con su luz y su hermosura,
pero comprendí que eras tú
que me observabas desde lejos...
Luego tu luz
acarició mi rostro;
y con ella cerré los ojos
hasta dormirme eternamente,
en el mundo que recorro
sin abismos,
sin lágrimas,
aquel mundo que encandila
mis pupilas al andar
a causa de la hermosa claridad
que tiene su esencia.
Pues es así que te amo.