SOLEDADYYO
Poeta recién llegado
Desnuda estás,
besando y acariciando lo que no tienes,
martirizando a un cuerpo delirante
Das vueltas y vueltas y te pierdes
Desapareces y vuelves a aparecer.
Y en el vaivén de las horas,
en mi boca se crucifican las ansias
y los deseos.
Un grito,
se pierde en la garganta,
por un instante el astrolabio
da su giro triunfante,
de pronto te haces visible,
y ya estás aquí, fuera de mis sueños,
tan real, tan viva;
congelando mí espejo
sobre tormentas de arena,
y te escucho:
porque tu voz, toca con recelo mi órbita,
y te pienso desnuda:
besando y acariciando
lo que no tienes.
besando y acariciando lo que no tienes,
martirizando a un cuerpo delirante
Das vueltas y vueltas y te pierdes
Desapareces y vuelves a aparecer.
Y en el vaivén de las horas,
en mi boca se crucifican las ansias
y los deseos.
Un grito,
se pierde en la garganta,
por un instante el astrolabio
da su giro triunfante,
de pronto te haces visible,
y ya estás aquí, fuera de mis sueños,
tan real, tan viva;
congelando mí espejo
sobre tormentas de arena,
y te escucho:
porque tu voz, toca con recelo mi órbita,
y te pienso desnuda:
besando y acariciando
lo que no tienes.
Última edición: