Aquí estás, en cada rincón de mi alma,
En lo más recóndito de mi espíritu,
Aferrada a mi historia y a mis días,
Caminas por todos mis caminos,
Conoces mis calles y mis rutas,
Me invades, me sitias y me tomas.
Te apoderas de mi corazón con cada frase,
Con cada verso, con cada palabra,
Tu beso me ha robado los sabores,
Todo me sabe a ti, desde el aire hasta el agua,
Calmas mi sed y la sed de mis sentidos.
Todo me huele a ti, no hay flor,
Ni campo, ni recuerdo sin tu aroma,
Estás en todo lo que veo,
Pero siempre te encuentro en todo lo que siento,
Me abrazo sin tu abrazo,
Cuando mayor es tu ausencia,
Naufrago de nuevo en tu presencia.
Tu risa invade mis sonidos, mi música,
Mis ruidos y mis cantos.
Eres la dueña de mi alma,
Te amo, como a todo lo que había querido amar
Y de la forma como me gustaría haber amado.
arfava.
En lo más recóndito de mi espíritu,
Aferrada a mi historia y a mis días,
Caminas por todos mis caminos,
Conoces mis calles y mis rutas,
Me invades, me sitias y me tomas.
Te apoderas de mi corazón con cada frase,
Con cada verso, con cada palabra,
Tu beso me ha robado los sabores,
Todo me sabe a ti, desde el aire hasta el agua,
Calmas mi sed y la sed de mis sentidos.
Todo me huele a ti, no hay flor,
Ni campo, ni recuerdo sin tu aroma,
Estás en todo lo que veo,
Pero siempre te encuentro en todo lo que siento,
Me abrazo sin tu abrazo,
Cuando mayor es tu ausencia,
Naufrago de nuevo en tu presencia.
Tu risa invade mis sonidos, mi música,
Mis ruidos y mis cantos.
Eres la dueña de mi alma,
Te amo, como a todo lo que había querido amar
Y de la forma como me gustaría haber amado.
arfava.