Cántaros de alegría
roban mi frente,
latidos de estrella.
ESTÁS EN MIS CRISTALES BLANCOS
En las notas del azar, alma
oigo tu mar en pistas de caracolas
pensamientos de remotos chapoteos,
cierrro los ojos en letárgica lamida
puesta de sol
en el interior de mis cavernas.
Todo dentro de una concha,
extendidas
las palabras frente al viento
en el foro de las distancias
para que el espíritu se acomode
a ese flujo aéreo de flores adoradas
que sin estrías dibujan sólidos rumbos.
Tú, onda suave en mis cristales blancos,
llegas como un eco desnudo en espirales
de piedra espumosa y vientre volcánico.
¡Descubrirlos! Sentirte
Nacimiento de nuevo, estrella
a esa llamada
pues entrego mis ritmos
para una oración de estaciones
donde
el océano pintado agasaja las retinas llorosas.
Un delirio para la intensidad
nácar de luz abrazada
en textura de acantilados
que son musa engarzada
en perlas para un templo
que se dibuja en humo de lunas.
Y ver la alborada, juntos,
y con amor despertar
en una luz de aguas
que dibujan extasis
de manantiales agasajados.
* * * * * * *
luzyabsenta
Se me abren los poros de un amor que siente en las retenciones del numen.
Ya podemos dibujar el presente y los siglos más fértiles pues las perlas
misteriosas del amor no son nada sin un nosotros.