Elisalle
Poetisa
ESTÁS EN TU DERECHO
Podrás,
olvidarte de nosotros, de mí, de ti
y todo lo vivido,
lo compartido a solas y con amigos.
Podrás olvidar al arco iris que nos saludó en Domingo,
de las interminables caminatas que hicieron conocer Quito,
de tus Barrios, de Chicago Chiquito, Iglesias, Museos
y hasta en la calle donde compraba pañuelitos.
Estás en tu derecho,
olvido y memoria son nuestros, de cada uno,
aunque yo creo y sin vanaglorias
que tú a mí no me sacarás del pecho,
de ese tibio que llenó de glorias cuando te tuve cerca,
quizá no te diste cuenta de los botones que perdiste
por sentirme cerca y en tu prisa los rompiste.
Yo no voy a culparte,
tu recuerdo es cosa tuya
pero el mío es cosa mía y lo llevo muy dentro,
teniendo otros de los que podría obtener más provecho.
Yo no sé si fue amor pero no conozco el medio sentimiento,
quiero o no quiero a la primera, eso compañero, es bien cierto.
Esto que pareciera un reproche
no lo tomes literal,
es solo esta inquietud que todavía no se va
y es por ti,
en quien no debía fijarme me fijé, pues,
ya no hay vuelta atrás, aunque adelantes kilómetros más,
yo soy, yo existo,
sigo esperando una llamada,
mientras charlo con el espejo para estar bien arreglada,
hasta escuchar que en mi puerta mi nombre
en tu voz casi gritada.
Yo no soy media mujer,
soy mujer entera y si me tomaste como barquito de papel,
ese mismo que hiciste en tus manos cuando te regalé un poema,
te equivocaste,
a mí no me lanzas al agua para que despedace,
pude doblarme un poco pero ya me enderezo,
ya están maduros y dejé bien verdes los cerezos,
quiere decir que todo cauce llega a donde debe.
Pasó tiempo ¿verdad?, no me arrepiento de eso
y la aventura que dijiste, contigo he de recorrerla
sin miedo a las miserias, a lo que no me gusta, a lo que venga,
a ser tu esposa como pediste en la Iglesia.
No temas, no te burles,
yo voy a buscarte pronto
y si veo que no me quieres quiero saberlo de tus ojos,
así como fue nuestra vida, intensa desde el primer día,
palabra por palabra dicho con miradas confidentes
y si no es igual lo que ahora sientes,
si nunca sentiste más que básica atracción,
me lo dices,
volteo hacia el Oriente y por muy grande que sea este amor doliente,
estás en tu derecho.
Margarita
10/12/2012
Podrás,
olvidarte de nosotros, de mí, de ti
y todo lo vivido,
lo compartido a solas y con amigos.
Podrás olvidar al arco iris que nos saludó en Domingo,
de las interminables caminatas que hicieron conocer Quito,
de tus Barrios, de Chicago Chiquito, Iglesias, Museos
y hasta en la calle donde compraba pañuelitos.
Estás en tu derecho,
olvido y memoria son nuestros, de cada uno,
aunque yo creo y sin vanaglorias
que tú a mí no me sacarás del pecho,
de ese tibio que llenó de glorias cuando te tuve cerca,
quizá no te diste cuenta de los botones que perdiste
por sentirme cerca y en tu prisa los rompiste.
Yo no voy a culparte,
tu recuerdo es cosa tuya
pero el mío es cosa mía y lo llevo muy dentro,
teniendo otros de los que podría obtener más provecho.
Yo no sé si fue amor pero no conozco el medio sentimiento,
quiero o no quiero a la primera, eso compañero, es bien cierto.
Esto que pareciera un reproche
no lo tomes literal,
es solo esta inquietud que todavía no se va
y es por ti,
en quien no debía fijarme me fijé, pues,
ya no hay vuelta atrás, aunque adelantes kilómetros más,
yo soy, yo existo,
sigo esperando una llamada,
mientras charlo con el espejo para estar bien arreglada,
hasta escuchar que en mi puerta mi nombre
en tu voz casi gritada.
Yo no soy media mujer,
soy mujer entera y si me tomaste como barquito de papel,
ese mismo que hiciste en tus manos cuando te regalé un poema,
te equivocaste,
a mí no me lanzas al agua para que despedace,
pude doblarme un poco pero ya me enderezo,
ya están maduros y dejé bien verdes los cerezos,
quiere decir que todo cauce llega a donde debe.
Pasó tiempo ¿verdad?, no me arrepiento de eso
y la aventura que dijiste, contigo he de recorrerla
sin miedo a las miserias, a lo que no me gusta, a lo que venga,
a ser tu esposa como pediste en la Iglesia.
No temas, no te burles,
yo voy a buscarte pronto
y si veo que no me quieres quiero saberlo de tus ojos,
así como fue nuestra vida, intensa desde el primer día,
palabra por palabra dicho con miradas confidentes
y si no es igual lo que ahora sientes,
si nunca sentiste más que básica atracción,
me lo dices,
volteo hacia el Oriente y por muy grande que sea este amor doliente,
estás en tu derecho.
Margarita
10/12/2012
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.c
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