En la punta de mis dedos temblorosos,
en la luz restringida de mis noches,
en las sombras retraídas de mis ojos,
en el nombre que tu nombre conoce...
En los versos escondidos entre almohadas,
en mis manos que te arañan sinuosas,
en la línea reseca de mi boca,
que por no llamarte no habla...
En los pájaros que roban a mi aurora,
presagio de un deseo reprimido
en el funesto devenir de las horas
en el sabor de besos compartidos
Estás en el sendero que se oprime,
uniendo los suspiros que no mueren,
en la lluvia del otoño que define,
la melancolía que me precede...
Atropellando en el pasado, intentos,
en el presente resistiendo olvidos,
y en el futuro, soldado de mis sueños,
juntos en las puertas del infinito
en la luz restringida de mis noches,
en las sombras retraídas de mis ojos,
en el nombre que tu nombre conoce...
En los versos escondidos entre almohadas,
en mis manos que te arañan sinuosas,
en la línea reseca de mi boca,
que por no llamarte no habla...
En los pájaros que roban a mi aurora,
presagio de un deseo reprimido
en el funesto devenir de las horas
en el sabor de besos compartidos
Estás en el sendero que se oprime,
uniendo los suspiros que no mueren,
en la lluvia del otoño que define,
la melancolía que me precede...
Atropellando en el pasado, intentos,
en el presente resistiendo olvidos,
y en el futuro, soldado de mis sueños,
juntos en las puertas del infinito
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