Y te veo hay parada, como si estuvieras vislumbrando el fin,
como si alguien te gritara que esto se ya se se ha terminado,
y estas hay, inmóvil, echándome de menos, llorando,
escuchando cada verso que compone de una pluma sin tintero,
no hay más tertulia, no hay más intentos, derribas la esperanza desde el primer momento,
e intentas correr sin mover los pies, quieres hablar sin abrir la boca, quieres volar sin extender las alas,
más no querida mía, si no mueves los pies, si hablas con la boca cerrada, si vuelas con las alas retraídas,
no habrá camino por andar, no abra mas jubilo, seremos dos amantes fallidos.
Dos posibles eternos queridos.
No querida mía, mueve los pies, abre la boca, despliega las alas, muévete, intenta, sueña, vive.
Pero si por el contrario, te entregas a la pereza, al temor, y al desencanto,
De cierto te compadezco, por que nadie mejor yo sabe,
que la vida como estatua, inmóvil, en el desolado silencio,
es como vivir a cada instante muriendo por dentro.
como si alguien te gritara que esto se ya se se ha terminado,
y estas hay, inmóvil, echándome de menos, llorando,
escuchando cada verso que compone de una pluma sin tintero,
no hay más tertulia, no hay más intentos, derribas la esperanza desde el primer momento,
e intentas correr sin mover los pies, quieres hablar sin abrir la boca, quieres volar sin extender las alas,
más no querida mía, si no mueves los pies, si hablas con la boca cerrada, si vuelas con las alas retraídas,
no habrá camino por andar, no abra mas jubilo, seremos dos amantes fallidos.
Dos posibles eternos queridos.
No querida mía, mueve los pies, abre la boca, despliega las alas, muévete, intenta, sueña, vive.
Pero si por el contrario, te entregas a la pereza, al temor, y al desencanto,
De cierto te compadezco, por que nadie mejor yo sabe,
que la vida como estatua, inmóvil, en el desolado silencio,
es como vivir a cada instante muriendo por dentro.