guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Los truenos aun caen y es verano.
Aun la lluvia besa nuestra carne
mientras nadie mima a los cuerpos profanos.
Quizás todo se fue antes de llegar
y todos nos quedamos en el mismo lugar
mirándonos en silencio, sin hablar, sin soñar.
Nos quedamos estáticos en el calor
irradiando frío a los campos vacíos.
Nos quedamos y los rayos caen del cielo
para demoler nuestras cabezas de gris color.
Pasamos los días en soledad
como los príncipes sin reino.
Los pasamos ausentes de amaneceres soleados,
nos empolvamos con la nostalgia de otro milenio.
De granito o carne da igual ante la lluvia,
da igual en este lugar,
en esta soledad tan magna y falta de querer.
Da igual llorar o amar,
da igual besar o golpear
si nuestros gestos no cambian.
Estamos sumidos y nos sumergimos aun más
en un mar de incongruencias sonrientes.
Nos ahogamos aspirando el aliento sin alma.
Nos rajamos hambrientos de vientres
que ya nunca conocerán la esperanzada maternidad.
Aun la lluvia besa nuestra carne
mientras nadie mima a los cuerpos profanos.
Quizás todo se fue antes de llegar
y todos nos quedamos en el mismo lugar
mirándonos en silencio, sin hablar, sin soñar.
Nos quedamos estáticos en el calor
irradiando frío a los campos vacíos.
Nos quedamos y los rayos caen del cielo
para demoler nuestras cabezas de gris color.
Pasamos los días en soledad
como los príncipes sin reino.
Los pasamos ausentes de amaneceres soleados,
nos empolvamos con la nostalgia de otro milenio.
De granito o carne da igual ante la lluvia,
da igual en este lugar,
en esta soledad tan magna y falta de querer.
Da igual llorar o amar,
da igual besar o golpear
si nuestros gestos no cambian.
Estamos sumidos y nos sumergimos aun más
en un mar de incongruencias sonrientes.
Nos ahogamos aspirando el aliento sin alma.
Nos rajamos hambrientos de vientres
que ya nunca conocerán la esperanzada maternidad.