Emerson Mendoza
Poeta recién llegado
Hoy quiero cantar este dulce verso
que despoja mi mente y abre mi alma
para el comienzo de tu tez blanda,
verso que hoy enaltece tu nombre puro
y resalta los besos nobles que donabas.
Letras que hoy escribo porque hoy lloré
y en la soledad de este mi país incomprendido
escribo y grito que te amé y te sigo amando.
Niña de pocas primaveras y de diciembres infinitos
cual fin de las etapas sepultaste este corazón herido,
que a trocitos partido, hoy cicatrices notorias
y fuertes hemorragias.
Prueba cierta del memorándum, cual tarjeta amarilla
amonesta mis latidos y se rie del mundo
niña que logra de las palabras, todas insensibles
una vaga melodía, y que por más mágica, más estéril.
Que esta lágrima mía, cual punto final del verso valiente,
ponga fin al escrito, y selle mi mente,
hoy digo adiós y con pañuelo en mano,
la mejor de las suertes y un beso perenne.
que despoja mi mente y abre mi alma
para el comienzo de tu tez blanda,
verso que hoy enaltece tu nombre puro
y resalta los besos nobles que donabas.
Letras que hoy escribo porque hoy lloré
y en la soledad de este mi país incomprendido
escribo y grito que te amé y te sigo amando.
Niña de pocas primaveras y de diciembres infinitos
cual fin de las etapas sepultaste este corazón herido,
que a trocitos partido, hoy cicatrices notorias
y fuertes hemorragias.
Prueba cierta del memorándum, cual tarjeta amarilla
amonesta mis latidos y se rie del mundo
niña que logra de las palabras, todas insensibles
una vaga melodía, y que por más mágica, más estéril.
Que esta lágrima mía, cual punto final del verso valiente,
ponga fin al escrito, y selle mi mente,
hoy digo adiós y con pañuelo en mano,
la mejor de las suertes y un beso perenne.