lucia moran
Poeta adicto al portal
No es fácil reivindicar la vida
cuando hay tanta muerte rondando.
Ahora mismo lucho por la justicia
en el país de los crímenes perfectos
y la muerte me sigue en carros polarizados
se acerca en lentes fotográficos, amenaza a mis amigas y amigos
se ríe con ironía
de mis determinados pasos y mi coherente derrotero
que augura esperanza
pese a la historia
pese a ellos los que odian la vida
y pese a todo, razonable pronóstico.
Este no es un llamamiento
es a lo mejor una despedida
y sin embargo, amigas y amigos poetas
si algo quiero dejar dicho
es que no hay mejor forma de morir, que la que una escoge.
Puede sonar temerario esto que digo
y sin embargo es la estrella que ilumina
esta mala hora de incertidumbre.
Juana Méndez Rodríguez es el caso
Juana Méndez Rodríguez la mujer
que tiene por primera vez en la historia de Guatemala
sentado en el banquillo de los acusados
a un miembro de las fuerzas de seguridad
por haber violado a una mujer detenida
y yo la acompaño en su lucha.
Si la justicia es posible de soñar y construir
Juana Méndez Rodríguez, ¡la obtendrá!.
Mi poesía no puede sino traducir
la parte no legal
de esta historia
que apuesta por la vida.
cuando hay tanta muerte rondando.
Ahora mismo lucho por la justicia
en el país de los crímenes perfectos
y la muerte me sigue en carros polarizados
se acerca en lentes fotográficos, amenaza a mis amigas y amigos
se ríe con ironía
de mis determinados pasos y mi coherente derrotero
que augura esperanza
pese a la historia
pese a ellos los que odian la vida
y pese a todo, razonable pronóstico.
Este no es un llamamiento
es a lo mejor una despedida
y sin embargo, amigas y amigos poetas
si algo quiero dejar dicho
es que no hay mejor forma de morir, que la que una escoge.
Puede sonar temerario esto que digo
y sin embargo es la estrella que ilumina
esta mala hora de incertidumbre.
Juana Méndez Rodríguez es el caso
Juana Méndez Rodríguez la mujer
que tiene por primera vez en la historia de Guatemala
sentado en el banquillo de los acusados
a un miembro de las fuerzas de seguridad
por haber violado a una mujer detenida
y yo la acompaño en su lucha.
Si la justicia es posible de soñar y construir
Juana Méndez Rodríguez, ¡la obtendrá!.
Mi poesía no puede sino traducir
la parte no legal
de esta historia
que apuesta por la vida.
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