Espero un gesto del sol
que se oculte pronto
dando a la noche urgente paso
noche,
que no será cualquiera.
Embriagando mi sangre, recuerdos
del deseo tensado en nuestros cuerpos
las caricias entrelazadas en el amor
los labios pegados, apasionados
leyendo lo que tu piel y la mía
se decían sin secretos
y el abrazo de fuego
amarrados, sofocando la llama.
Mis latidos el tiempo aceleran,
en la fantasía de que en mis brazos ya estás
me pierdo.